asháninka

La profesora Blanca Quinchubia es una de esas heroínas anónimas del país: ha dedicado 12 años a enseñar en escuelas bilingües. Ahora tiene a su cargo a 25 niños en la I.E. 65151-B, en Saweto, un poblado asháninka en medio de la selva de Ucayali.

Profesores bilingües, representantes del Ministerio de Educación, dictarán clases de lenguas originarias a cerca de 80 escolares.

El Ministerio de Educación reconoció el esfuerzo e ingenio de Gissenia por conservar su lengua originaria a través de una metodología educativa que hoy se implementa.

Tras haber normalizado los alfabetos de cuatro lenguas indígenas como son el wampis, secoya,  sharanahua y el murui-muinanɨ, el Ministerio de Educación indicó que el siguiente paso será conformar equipos locales con maestros bilingües y sabios para elaborar materiales y textos educativos.

"Este documento recoge las palabras de los hombres y mujeres asháninkas de la cuenca del río Ene y sus concepciones sobre kametsa asaike, el vivir bien, que guían su día a día en la convivencia social y en la relación con el entorno animado de los ríos y bosques de su territorio ancestral".

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